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Melanoma

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La piel es el órgano más extenso del ser humano. Su función principal es la de protección frente agresiones externas (traumatismos, radiación solar, calor, etc.). Consta de dos capas, una más externa llamada epidermis que se encuentra en constante recambio (descamación), y otra capa más interna denominada dermis. Por debajo se encuentra el tejido subcutáneo. Los melanocitos se encuentran localizados en la parte más profunda de la epidermis. Contienen un pigmento llamado melanina que se extiende por toda la epidermis y da a la piel su color.

¿Qué es el melanoma?

El melanoma es una neoplasia caracterizada en un crecimiento descontrolado de los melanocitos. Mientras el melanoma permanece en las capas más superficiales de la epidermis es raro que se extienda a otras partes del cuerpo, pero si no es extirpado quirúrgicamente puede crecer hacia la dermis y las células tumorales diseminarse a los ganglios regionales o a distancia (metástasis), de ahí la importancia de la detección precoz en este tumor.

Cada año se diagnostican en España aproximadamente 5.000 nuevos casos de melanoma, siendo ligeramente más frecuente en mujeres que en varones.

Síntomas del cáncer de piel y diagnóstico

Ante la sospecha de una lesión cutánea que pudiera ser un melanoma, el dermatólogo elaborará una historia clínica en la que se reflejará la evolución de la lesión, así como todos los detalles referentes a los síntomas, factores de riesgo y/o antecedentes familiares. Posteriormente, se procederá a realizar un examen físico general y en particular de la lesión sospechosa. Para obtener confirmación de la naturaleza de la lesión, se realizará una biopsia excisional (extirpación de la lesión y estudio microscópico).

En caso de confirmarse la presencia de un melanoma, es preciso realizar una serie de pruebas diagnósticas para conocer si el melanoma se ha extendido o no fuera de la lesión inicial. Estás pruebas incluirán análisis de sangre y pruebas radiológicas, como el TAC o scanner, la Resonancia Magnética o el PET-TAC. Son pruebas poco agresivas que no suelen tener complicaciones y exponen a reducidas cantidades de radiación.

Diagnóstico precoz

Las personas con más riesgo de desarrollar melanoma deben realizarse exámenes periódicos de la piel de todo el cuerpo combinando la autoexploración con exámenes médicos (por ejemplo mediante dermatoscopia). Hay que buscar cambios en el tamaño, la forma o el color de las manchas de la piel, así como los cambios en su comportamiento, como picor, dolor, sangrado…

La regla del ABCDE permite recordar fácilmente cómo distinguir un lunar de un melanoma:

  • A de Asimetría: La mitad del lunar no es simétrica con la otra.
  • B de Bordes irregulares.
  • C de Color variado: El color no es el mismo en todo el lunar.
  • D de Diámetro: La lesión ha crecido de tamaño en los últimos meses.
  • E de Evolución o cambios en el aspecto del lunar.

Es fundamental acudir al especialista en caso de apreciar cambios o molestias no justificadas en un lunar.

Tipos de melanoma

  • Melanoma de extensión superficial: Es el más frecuente, suele comenzar como un lunar que crece superficialmente.
  • Melanoma nodular: Ocurre en un 10% de los casos. Presenta un crecimiento en profundidad.
  • Léntigo maligno: Suele surgir en personas de edad madura en zonas de la piel expuestas a la irradiación solar.
  • Melanoma lentiginoso acral: No suele estar asociado con la aparición de lunares. Puede ocurrir en personas con todo tipo de piel y se observa en las palmas de las manos, las plantas de los pies, la parte interna de los dedos, y en uñas de manos y pies.

Causas y prevención del melanoma

Habitualmente, el melanoma aparece en zonas de la piel expuestas al sol, aunque no es infrecuente la presencia en la espalda, región anterior del tórax, y extremidades. Sin embargo, el melanoma ocasionalmente puede desarrollarse en zonas de la piel no expuestas a radiaciones ultravioleta (UV) o en las mucosas (ojos, boca, órganos internos).

Aunque la mayoría de melanomas se asocian a lesiones oscuras, de vez en cuando nos encontramos con melanomas sin pigmento, lo que dificulta que sean reconocidos. La exposición excesiva a las radiaciones ultravioletas y las quemaduras solares, especialmente en la infancia y adolescencia, son un factor de riesgo para el desarrollo de melanomas.

Las lámparas UVA de bronceado pueden ser también un factor de riesgo para desarrollar esta enfermedad. El riesgo de desarrollar un melanoma es 20 veces mayor en las personas de raza caucásica por tener menor pigmento protector en su piel. La gente de pelo claro (pelirrojos o rubios), de piel blanca, pecosa o que se quema fácilmente con el sol, tienen un mayor riesgo de desarrollar un melanoma.

La mejor prevención del melanoma es limitar la exposición al sol. Para ello se recomienda:

  • Permanecer en la sombra, evitando, en la medida de lo posible, exposiciones prolongadas al sol, especialmente al mediodía.
  • Cubrir la piel expuesta al sol (manga larga, pantalones largos y gorras o sombreros).
  • Utilizar cremas de protección solar adecuadas: Factor de protección 30 o superior en áreas de la piel expuestas al sol, sobre todo en las horas en las que la luz solar es más fuerte (entre las 10 y las 14 horas). Seguir las instrucciones del fabricante para su correcta aplicación y recordar que no se deben utilizar para prolongar el tiempo de exposición a la radiación ultravioleta.
  • Usar gafas de sol homologadas. Evitar otras fuentes de luz ultravioleta, especialmente lámparas de rayos UVA.
  • Evitar la exposición excesiva al sol de los niños (menores de 3 años de manera especial), y utilizar un factor de protección solar adecuado a sus necesidades. Es importante crear el hábito de la protección solar desde la infancia. Identificar lesiones cutáneas sospechosas y acudir al especialista para su diagnóstico y extirpación si fuese necesario.

Tratamiento del melanoma

El tratamiento fundamental del melanoma localizado es quirúrgico, aunque dependiendo de la fase evolutiva en la que se encuentre la enfermedad en el momento del diagnóstico, localización del tumor, espesor y extensión del mismo, habrá que acudir también a la quimioterapia e inmunoterapia

Pronóstico del melanoma

Las características que condicionan el pronóstico son:

  • El espesor tumoral en milímetros (profundidad de Breslow): Mejor pronóstico cuanto menor profundidad.
  • El nivel de invasión de estructuras (nivel de Clark): Mejor pronóstico cuanta menor invasión.
  • Tipo de melanoma: El tipo lentigo maligno tiene el mejor pronóstico con una supervivencia a los 10 años tras el tratamiento del 85%.
  • Presencia de ulceración: Mejor pronóstico si no hay ulceración.
  • Presencia de invasión perineural/linfático: Mejor pronóstico si no la hay.
  • Presencia de tumor infiltrando los linfocitos de la piel: Si está presente, el pronóstico es mejor.
  • Localización de la lesión inicial: Aunque discutible, parece que tienen un mejor pronóstico los localizados en extremidades.
  • Presencia de lesiones satélites cutáneas: Mejor pronóstico si no las hay.
  • Presencia de metástasis regionales o distantes: Factor pronóstico fundamental, empeorando éste si existe afectación ganglionar.

Psico-Oncología

La supervivencia y la calidad de vida del paciente con melanoma han mejorado en la última década y la tendencia continúa gracias a los avances en las técnicas de diagnóstico y alternativas terapéuticas.

El temor ante el diagnóstico y pronóstico de un melanoma, la preocupación ante los posibles cambios en la apariencia física que pudieran ocasionar los procedimientos terapéuticos, sobre todo si las lesiones se localizan en áreas visibles de la cara o del cuerpo y las revisiones periódicas pueden ser fuentes de estrés y generar malestar emocional en el paciente.

Una buena comunicación con el médico para informarse sobre la enfermedad, las posibles alternativas terapéuticas con menores secuelas cosméticas y funcionales permite incrementar la tranquilidad y sensación de control del paciente. Por otra parte, el diagnóstico cada vez más precoz del melanoma, así como las estrategias quirúrgicas y sistémicas utilizadas permiten un mayor control y abordaje de la enfermedad.