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Cáncer de vejiga

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¿Qué es el cáncer de vejiga?

El aparato urinario está constituido por los riñones, uréteres (tubos finos que transportan la orina desde los riñones a la vejiga), vejiga, uretra y próstata. La vejiga es un órgano situado en la parte baja de la pelvis, con forma de globo, que recoge y almacena la orina hasta su expulsión al exterior a través de la uretra.

En la mujer la uretra es un tubo fino y corto, que desemboca por delante de la vagina, mientras que en el varón atraviesa la glándula prostática y el pene desembocando en su extremo.

En España se diagnostican más de 13.700 casos nuevos cada año.  El 90-93% de los cánceres de vejiga son carcinomas de células transicionales. El resto son carcinomas escamosos y adenocarcinomas. El pico de incidencia por edad se encuentra entre los 65 y los 75 años, con un máximo a los 70, aunque se observan casos desde los 40-45 años.

Síntomas del cáncer de vejiga

En general, en las fases más tempranas de la enfermedad el paciente no presenta síntomas, o éstos son mínimos. Cuando presenta síntomas, los más frecuentes son los siguientes:

  • Sangre en orina (hematuria): Es el síntoma más frecuente del cáncer de vejiga, de hecho, aparece en el 70% de los pacientes. El color de la orina es variable en función de la cantidad de sangre que contenga y puede manifestarse desde color rosa pálido a rojo. La cantidad de sangre no se relaciona con el tamaño o la extensión del tumor. En ocasiones, es preciso realizar un análisis que determine su presencia (microhematuria).
  • El tenesmo (sensación constante de ganas de orinar) y el incremento de la frecuencia urinaria son, también, síntomas frecuentes que pueden aparecer en el cáncer de vejiga.
  • Dolor o escozor al orinar (disuria):Aparece en menos de un 20% de los pacientes con cáncer de vejiga.

Otros síntomas son la disminución de fuerza calibre del chorro de la orina y la obstrucción urinaria.

Causas y prevención del cáncer de vejiga

Un 70-75% de los casos de cáncer de vejiga se pueden atribuir al consumo de tabaco. Los fumadores presentan un riesgo 2 veces superior a los no fumadores de padecer un cáncer de vejiga. Las sustancias cancerígenas del tabaco pasan a la sangre, son filtradas por el riñón y se concentran en la vejiga.

Otros factores (hasta un 20%) son debidos a la exposición laboral como los trabajadores del sector de las gomas, tintes, pinturas, metal, cueros, o bien mineros y conductores (alto porcentaje de aminas aromáticas).

Las infecciones crónicas de la vejiga y determinados fármacos empleados en quimioterapia como la ciclofosfamida pueden favorecer la aparición de cáncer a ese nivel. Para reducir la irritación vesical secundaria a estos agentes, se puede emplear una sustancia protectora (mesna).

Evitar el consumo de tabaco y seguir las recomendaciones de protección laboral puede reducir de manera llamativa el riesgo de desarrollar este tipo de tumor.

Diagnóstico

Cuando un paciente acude al urólogo con estos síntomas, tras la realización de una historia clínica y exploración física, el médico solicitará una serie de pruebas:

Estadios del cáncer de vejiga

Con el fin de determinar el tratamiento más adecuado para el cáncer de vejiga, es importante conocer la extensión de tumor. Dependiendo de si el tumor está confinado a la propia vejiga, invade estructuras vecinas u órganos a distancia, el tumor se clasifica en diferentes estadios:

Tratamiento del cáncer de vejiga

El tratamiento del cáncer de vejiga, como ocurre en la mayoría de los tumores, es un tratamiento multidisciplinar. Se debe tener en cuenta una serie de factores como la fase de la enfermedad, el grado de diferenciación de las células, la edad y otras enfermedades para seleccionar el tratamiento más adecuado.

Pronóstico del cáncer de vejiga

El desarrollo multidisciplinar de los últimos años ha permitido una mejora en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de vejiga, lo que se traduce en cifras de supervivencia global (sin tener en cuenta el estadio, edad, o histología) en España del 75% a los 5 años tras el diagnóstico, frente a la media europea, que se sitúa en torno al 69% a los 5 años.

España, Islandia, Alemania y Austria registran las tasas de supervivencia más altas de Europa. La mortalidad ha ido descendiendo progresivamente debido al diagnóstico en estadios más iniciales, así como la utilización de tratamientos más eficaces.

Las acciones útiles para reducir su incidencia pasan por el descenso del número de fumadores y prevención de riesgos laborales, especialmente en trabajadores expuestos a sustancias químicas (fabricantes de goma, cuero, materiales de imprenta, textiles, y productos de pintura).

Psico-Oncología

La detección precoz del cáncer de vejiga mejora las probabilidades de que la enfermedad se pueda tratar con éxito y con cirugías conservadoras que mejoran indudablemente la calidad de vida del paciente.

Ante el diagnóstico de un cáncer de vejiga, la reacción inicial en el paciente es de incertidumbre, miedo y un estado de ánimo decaído ante un diagnóstico y unos tratamientos desconocidos. Sin embargo, los avances tecnológicos y científicos empleados actualmente alteran cada vez menos el funcionamiento urinario y sexual del paciente, afectando mínimamente a su imagen corporal y autoestima.

En aquellos casos en los que es necesario realizar una cirugía radical (cistectomía) pueden aparecer reacciones de vergüenza y ansiedad ante los cuidados y manejo de la urostomía (orificio en el abdomen de salida de la orina), tendencia al aislamiento por miedo a las reacciones del entorno familiar, social y laboral ante la posibilidad de desprender olor y ciertas dificultades en la aceptación de los cambios sufridos en la imagen corporal que pueden conllevar problemas de autoestima.

La información y apoyo que los médicos y los especialistas del paciente (urólogos, oncólogos radioterápicos, oncólogos médicos, psico-oncólogos, enfermería…) ofrecen sobre su estado, enfermedad, manejo de la urostomía y abordaje de las dificultades, miedos y temores que su manejo y adaptación a la vida cotidiana conlleva, ayudan al paciente a sentirse mejor y afrontar con éxito su enfermedad.