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Cáncer de próstata

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¿Qué es el cáncer de próstata?

La próstata es una glándula exclusiva de los varones, que está situada en la pelvis. Su tamaño, en la edad adulta, es de unos 20 gramos (como una castaña) y se encuentra situada entre la vejiga y la pared del recto.

La próstata contribuye, con su secreción, a la formación de la mayor parte del volumen y de los componentes químicos del líquido seminal o eyaculado por lo que mejora las condiciones para la movilidad, supervivencia y transporte de los espermatozoides, de cara a la fecundación. Envuelve y rodea la primera porción de la uretra (conducto que transporta la orina desde la vejiga al exterior). A esta porción de la uretra se le denomina “uretra prostática”.

Es frecuente que cualquier cambio o proceso patológico (benigno o maligno) que se produzca en la próstata, conlleve alteraciones en la micción. El tipo de tumor más frecuente es el adenocarcinoma (en más del 95% de los casos) y si se diagnostica precozmente, los índices de curación son muy elevados.

Síntomas del cáncer de próstata y diagnóstico

En general, en las fases más tempranas de la enfermedad el paciente no presenta síntomas, o éstos son mínimos. Se debe observar la posible aparición de síntomas ligados al aumento de volumen de la próstata, como son:

  • Disminución de la fuerza del chorro miccional.
  • Aumento de la frecuencia urinaria.
  • Urgencia miccional.
  • Hematuria (sangre en la orina).
  • Disfunción sexual.

Diagnóstico precoz

Es fundamental que el varón acuda al urólogo para realizar controles periódicos a partir de los 50 años. Si tuviera antecedentes familiares, se recomienda acudir antes, a partir de los 40 años de edad. En la actualidad, se mantiene la controversia sobre realizar de forma indiscriminada (“screening” poblacional) la determinación de PSA (Antígeno Prostático Específico), ya que no se ha demostrado mejoría en la supervivencia. Sin embargo, la realización del PSA de forma individualizada (a demanda), teniendo en cuenta otros factores y junto con la realización de un tacto rectal, ayuda a realizar el diagnóstico precoz de dicho tumor.

Causas del cáncer de próstata

Existen una serie de factores que parece que poseen una relación con el cáncer de próstata.

El más importante es la edad, ya que es una enfermedad que afecta a los varones con edad avanzada, de hecho el 75% de los casos se desarrolla en personas mayores de 65 años.

Se estima que un 10% de los casos de cáncer de próstata pueden tener un componente hereditario. Los antecedentes familiares de primer grado (padre, hermanos) de cáncer de próstata pueden incrementar el riesgo dos veces.

La progresión del cáncer de próstata está relacionada con los niveles de andrógenos (hormona sexual masculina). De hecho, estos tumores disminuyen o desaparecen cuando lo hacen los niveles de dicha hormona.

En la actualidad, existen estudios que relacionan las dietas con alto contenido en grasas y el aumento del riesgo de cáncer de próstata.

Etapas del cáncer de próstata

Con el fin de determinar el tratamiento más adecuado para el cáncer de próstata, es importante determinar la fase del tumor para lo cual se deben conocer la extensión del tumor (estadio o fase). En el caso del cáncer de próstata existen dos fases o etapas:

  • Gleason que constituye el grado de diferenciación de las células tumorales
  • PSA o también llamado antígeno prostático específico

El carcinoma de próstata se puede considerar metastásico, si existe afectación ganglionar o de órganos a distancia.

Tratamiento para el cáncer de próstata

El tratamiento del cáncer de próstata es multidisciplinar y depende del grupo de riesgo en el que se encuentre la enfermedad en el momento del diagnóstico, también depende de la edad del paciente y de su estado general. El tratamiento está basado en la combinación de alguno de estos tratamientos: cirugía, tratamiento con radiaciones, hormonoterapia y quimioterapia.

Pronóstico del cáncer de próstata

Desde la generalización del test de diagnóstico precoz de determinación de niveles de PSA en sangre, la incidencia del cáncer de próstata se ha incrementado en España, sin embargo, también ha mejorado la supervivencia, ya que se diagnostican y tratan tumores muy pequeños, con un excelente pronóstico. De hecho, para casos diagnosticados entre 1980 y 1985 la supervivencia a 5 años era de un 48% y para los diagnosticados entre 1990 y 1994 de un 65,5%. Se espera que la tendencia de mejor expectativa en el pronóstico continúe.

La supervivencia global (sin tener en cuenta estadio, edad u otros factores) en España es similar a la media europea, aproximadamente un 65,5% de los pacientes con cáncer de próstata en España sobreviven más de 5 años tras el diagnóstico. Los pacientes tratados con Tomoterapia en GenesisCare desde 2006 a 2011 han tenido una supervivencia del 97% con un seguimiento medio de 3 años (datos publicados en la revista internacional Oncology Research and Treatment en Mayo de 2014). En general, es un tumor con alta incidencia especialmente en países desarrollados (en España es el de mayor frecuencia en varones), sin embargo, presenta una mortalidad moderada y su tendencia es a disminuir desde mediados de los años 90.

La mortalidad en España, comparada con el resto de países desarrollados, se puede considerar baja (tasa ajustada mundial en 2002: 15 muertes/ 100.000 habitantes/año).

Psico-Oncología

La supervivencia y la calidad de vida del paciente con cáncer de próstata han mejorado en la última década y la tendencia continúa gracias a los avances en las técnicas de diagnóstico y alternativas terapéuticas. A nivel psicológico, el cáncer de próstata implica un cierto nivel de estrés emocional, ante la amenaza a la masculinidad y autoimagen como hombre.

Las principales preocupaciones y temores del paciente giran en torno a una posible incontinencia urinaria y disfunción sexual, aunque ello dependerá del tratamiento recibido.

Los avances tecnológicos y científicos han permitido que estos efectos secundarios cada vez sean menos frecuentes. Una buena comunicación con el médico para informarse sobre la enfermedad, los efectos de los tratamientos sobre la función urinaria y sexual y las posibles alternativas terapéuticas para mejorar las posibles secuelas, permite incrementar la tranquilidad y sensación de control del paciente.