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Cáncer de orofaringe

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¿Qué es el cáncer de orofaringe?

La orofaringe, bucofaringe, mesofaringe o porción bucal de la faringe o garganta, es una región anatómica que se localiza en la porción más posterior de la boca, desde el paladar blando hasta el hueso hioides e incluye el tercio posterior de la lengua. En su cara anterior, la orofaringe limita con la cavidad bucal por medio de los pilares palatinos anteriores y posteriores y a cada lado con las amígdalas palatinas. La orofaringe es también el lugar por donde transitan los alimentos, líquidos y saliva al ser tragados, desde la boca hacia el esófago. Junto con la boca, la orofaringe emite aire para la vocalización y espiración no nasal; es la vía de paso de los alimentos durante el vómito y participa en la identificación del gusto.

Síntomas del cáncer de orofaringe

Los signos que indican un probable cáncer de orofaringe incluyen el dolor de garganta que no remite, tos incesante, dificultad para tragar, dolor de oído, dificultad para mover la lengua, cambios en la voz y pérdida de peso sin razón aparente, entre otras.

Causas y prevención del cáncer de orofaringe

La mayoría de los cánceres de la orofaringe son carcinomas de células escamosas, es decir, las células delgadas, planas, que revisten el interior de la orofaringe. El riesgo de contraer cáncer en la orofaringe está asociado a:

Estadios del Carcinoma Orofaringeo

Para su clasificación por estadios se recomienda el sistema de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) basado en estadios:

Clasificación patológica o tipos de cáncer de orofaringe

La forma más común de cáncer en la orofaringe es el carcinoma de células escamosas, originado en los tejidos que delimitan la boca y los labios. Existen otras variedades mucho menos frecuentes, entre las que se encuentran:

  • Teratoma.
  • Adenocarcinoma derivado de una de las glándulas salivales.
  • Linfoma de las amígdalas o de algún otro tejido linfático.
  • Melanoma de células pigmentadas de la mucosa oral.

Tratamiento del cáncer de orofaringe

El tratamiento de pacientes con cáncer de orofaringe debe ser planificado por un equipo multidisciplinar de médicos con experiencia en el tratamiento de cáncer de cabeza y cuello. Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar: Cirugía, Radioterapia, Quimioterapia y terapias dirigidas. Las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

  • El estadio del cáncer.
  • Mantener la capacidad del paciente para hablar y tragar de la forma más normal posible.
  • La salud general del paciente.
  • Origen viral (HPV)

Pronóstico del cáncer de orofaringe

El pronóstico depende fundamentalmente de:

  • El estadio del cáncer.
  • El número y tamaño de los ganglios linfáticos con cáncer.
  • Si el paciente tiene infección de la orofaringe por causa del VPH.
  • Si el paciente tiene antecedentes de fumar más de diez paquetes/años.

Los tumores de orofaringe relacionados con la infección por VPH tienen un mejor pronóstico y tienen menos probabilidades de recurrencia que los tumores que no están relacionados con la infección por VPH. El cáncer de orofaringe se puede asociar con otro cáncer en la cabeza o el cuello. Este riesgo aumenta en pacientes que continúan fumando o bebiendo alcohol tras el tratamiento.

Psico-Oncología

El tratamiento de los tumores orofaríngeos avanza en la preservación de las funciones básicas del paciente y en la disminución de las secuelas gracias a la introducción de nuevas técnicas que sin duda mejoran la adaptación emocional y física al proceso de enfermedad. Además de las propias reacciones emocionales ante el diagnóstico de cáncer, los síntomas propios de la enfermedad como la pérdida de apetito, la fatiga y el dolor en la zona afectada, se suelen asociar con frecuencia a sentimientos de tristeza, elevados niveles de ansiedad y preocupación.

El apoyo psicológico en estos pacientes intenta favorecer el manejo de las reacciones emocionales y la adaptación ante los cambios en la apariencia de la cara, el habla o la deglución que se producen tras los tratamientos. Además, el apoyo social y evitar el aislamiento también pueden ayudar a que la persona de forma progresiva afronte la nueva situación.

Los programas psicoeducativos para fomentar hábitos saludables, principalmente de higiene buco-dental y alimentación, así como el control del consumo de tabaco y alcohol favorecen la adhesión a los tratamientos oncológicos y serán uno de los objetivos del apoyo psicológico para estos pacientes y sus familiares.