Más de 50 centros especializados en el tratamiento del cáncer

Seleccionar página

Cáncer de cavum

Inicio > Cáncer de cavum

¿Qué es el cáncer de cavum?

La nasofaringe o cavum (otros sinónimos menos usados son epifaringe o rinofaringe) es la parte más alta de la faringe. Está situada por detrás de las fosas nasales, justo por delante de la columna cervical. En ella desembocan las trompas de Eustaquio que son los conductos que comunican los oídos con la faringe. Es un lugar de paso, por lo que los síntomas producidos en esta localización suelen ser tardíos y relacionados dolor, dificultad para respirar, oír (por obstrucción de las trompas), sangrado nasal o voz nasal.

El cáncer de cávum es un tumor poco frecuente en España, con una incidencia de 1 caso por 100.000 habitantes y año. Es muy habitual en algunas regiones del sudeste asiático. El pico de máxima frecuencia está entre los 40 y 50 años y es dos veces más frecuente en el hombre que en la mujer.

Síntomas del cáncer de cavum

Debido a la localización del tumor, la mayoría de los pacientes consultan cuando el tumor es grande y ha producido obstrucción de las fosas nasales o de la trompa de Eustaquio. Los síntomas más frecuentes son:

  • Tumor palpable en el cuello sin otros síntomas asociados. Cualquier bulto que aparezca en la región superior del cuello, de consistencia dura debe ser valorado por su médico.
  • La obstrucción de una de las trompas de Eustaquio produce una acumulación de líquido dentro del oído (otitis serosa) de forma unilateral que produce sensación de taponamiento y disminución de la audición.
  • Dolor de oídos (otalgia).
  • Cambio en la voz (voz nasal o gangosa).

Otros síntomas se suelen presentar en fases más avanzadas como dolor de cabeza o sangrado nasal.

Causas y prevención del cáncer de cavum

No está claramente definida la relación del tumor de cavum con el tabaco y el alcohol como en el resto de tumores de cabeza y cuello. Los factores de riesgo tampoco están claramente definidos, aunque los más conocidos son:

  • Consumo de alimentos salados (ricos en nitrosaminas)
  • Infección por el Virus de Ebstein-Barr. Este virus produce una enfermedad llamada mononucleosis infecciosa. La mayoría de las células tumorales presentan en su interior restos de este virus. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de pacientes que han padecido una mononucleosis infecciosa presentan este tumor.
  • Parecen existir factores genéticos asociados, aunque se desconoce el alcance real de los mismos.

Etapas del cáncer de cavum

Para su clasificación por estadios se recomienda el sistema de la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) basado en el TNM:

Clasificación biológica o tipos de cáncer de cavum

La Organización Mundial de la Salud (OMS), los divide en tres tipos.

  • Tipo 1: Carcinoma epidermoide, queratinizante o diferenciado
  • Tipo 2: Carcinoma epidermoide no queratinizante
  • Tipo 3: Carcinoma indiferenciado o linfoepitelioma

Tratamiento para el cáncer de cávum

La localización de este tumor hace prácticamente imposible una cirugía curativa, pero es un tumor muy sensible a la quimioterapia y a la radioterapia.

Pronóstico del cáncer de cavum

Se consideran factores pronósticos en el cáncer de cavum:

  • El principal factor es el estadío clínico. Como parece lógico la presencia de metástasis a distancia se asocia a un peor pronóstico. También, dentro de la situación con afectación locorregional, la presencia de enfermedad ganglionar se asocia a peores resultados.
  • Situación funcional del paciente. Una peor situación general se asocia a peor pronóstico.
  • Morbilidades asociadas. Pacientes con patologías graves concomitantes (diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatías, hepatopatías, etc.) requieren un manejo más cuidadoso y exquisito.
  • Existe mejor evolución en los pacientes jóvenes y en las mujeres frente a los varones.

La supervivencia a cinco años varía dependiendo fundamentalmente del estadio en el que se diagnostica la enfermedad, así en los estadios I está en torno al 91 %, 66 % en los estadios II y 54 % en los estadios III y IV.

Psico-Oncología

La calidad de vida del paciente con cáncer de cavum ha mejorado notablemente y la tendencia continúa gracias a los avances en el abordaje multidisciplinar de esta enfermedad. Los síntomas propios del cáncer de cavum como la disminución en la audición, el cambio de la voz o el dolor principalmente de oídos, pueden condicionar la calidad de vida del paciente.

En numerosas ocasiones, surgen problemas de ansiedad, preocupación y dudas ante los efectos secundarios de los tratamientos y ante los cambios temporales en la imagen corporal en la zona de la cara y el cuello. Compartir los miedos y preocupaciones con el equipo médico y las personas más cercanas puede ayudar a afrontar esta situación.

Por otra parte, los programas psicoeducativos para fomentar hábitos saludables y ayudar en el control de adicción al tabaco y al alcohol, así como el apoyo psicológico facilitan la adhesión a los tratamientos y el manejo de las reacciones emocionales desadaptativas que pueden surgir a lo largo de la enfermedad.